Pequeños cuidados para disfrutarlo durante muchos años
Un buen instrumento puede acompañarte toda la vida. No necesita grandes mantenimientos, pero sí pequeños cuidados que ayudarán a conservar su sonido, su aspecto y su afinación durante muchos años.
La buena noticia es que cuidarlo resulta mucho más sencillo de lo que parece.
Después de tocarlo
Cada vez que termines de tocar, pasa un paño suave y seco por toda la superficie. Ese simple gesto elimina el sudor, la humedad y la grasa natural de las manos, evitando que permanezcan sobre el acero durante largos periodos.
Es uno de los hábitos más sencillos y, al mismo tiempo, uno de los más importantes.
La humedad
El acero y la humedad nunca han sido grandes amigos. Aunque nuestros instrumentos cuentan con protección superficial, es recomendable evitar dejarlos en lugares muy húmedos durante largos periodos.
Si alguna vez se mojan, simplemente sécalos cuanto antes con un paño limpio y déjalos unos minutos al aire antes de guardarlos.
El sol y las temperaturas extremas
No ocurre nada porque el instrumento pase un rato al sol durante una sesión, un concierto o una quedada con amigos. El problema aparece cuando permanece horas dentro de un coche cerrado o expuesto a temperaturas muy elevadas.
Los cambios bruscos de temperatura tampoco son recomendables. Igual que ocurre con muchos instrumentos musicales, lo mejor es mantener unas condiciones lo más estables posible.
Además cuando se caliente, notarás que el sonido quizás no es igual, pero una vez vuelva a una temperatura aceptable, sonará como siempre. El calor dilata el metal y le hace reaccionar de distinta forma.
Cómo guardarlo
Cuando no lo estés utilizando, lo ideal es guardarlo en su funda o en un lugar donde esté protegido del polvo y de posibles golpes. No hace falta esconderlo en un armario, puedes tenerlo incluso en el salón sobre un cojín.
De hecho, nosotros siempre decimos que el mejor sitio para un instrumento es aquel donde invite a ser tocado y esté de paso.
¿Hay que ponerle aceite?
Depende del acabado del instrumento y del uso que reciba. En la mayoría de los casos bastará con mantenerlo limpio y seco.
Si en algún momento tienes dudas sobre el mantenimiento, escríbenos antes de aplicar cualquier producto. Estaremos encantados de aconsejarte cuál es la mejor opción para tu caso.
¿Y si recibe un golpe?
Los pequeños roces forman parte de la vida de cualquier instrumento y, normalmente, solo afectan a la parte estética.
Si el golpe ha sido fuerte y el barniz se descascarilla o notas que alguna nota ya no responde igual que antes, ponte en contacto con nosotros. Revisaremos el caso y te diremos si simplemente es una marca superficial o si conviene realizar un reajuste de afinación.
Un instrumento está hecho para tocarse
Hay personas que, por miedo a estropearlo, apenas utilizan su instrumento. Nosotros pensamos justo lo contrario.
Un instrumento disfruta cuando vibra. Cuanto más lo toques, más natural será vuestra conexión y más partido le sacarás.
Estamos aquí para ayudarte
No importa si el instrumento es nuestro o no. Si tienes cualquier duda sobre su mantenimiento, su afinación o su estado, puedes escribirnos sin ningún compromiso.
Muchas veces una simple fotografía o un vídeo son suficientes para orientarte y ayudarte a tomar la mejor decisión.
En ParPer Drum creemos que…
El mejor cuidado que puede recibir un instrumento no es un producto ni una funda. Es encontrar a alguien que disfrute haciéndolo sonar una y otra vez.
🌿 Continúa con la siguiente guía
➡️ Cómo limpiar correctamente tu instrumento
Lo que debes hacer… y lo que es mejor evitar.
