Hay historias que empiezan con un plan.
La nuestra empezó con un sonido.

¡Hola!
Somos Jonathan Paris y Nerea Pérez, las dos personas que hay detrás de ParPer Drum.
No somos una gran empresa.
No tenemos una fábrica llena de máquinas ni una cadena de producción.
Somos un pequeño taller familiar donde cada instrumento se construye con las manos, con tiempo y con muchísima ilusión.
Gracias por llegar hasta aquí.
Porque antes de conocer nuestros instrumentos, creemos que merece la pena conocer a las personas que les dan vida.
Cuando un sonido cambia el rumbo de una vida
Hace años, Jonathan vivía en pleno centro de Madrid.
Ruido. Prisas. Reuniones. Tráfico. Estrés.
Una vida que, como la de tantas personas, avanzaba deprisa. Demasiado deprisa.
Hasta que un día apareció un instrumento que lo cambió todo. Era un Handpan y no fue simplemente escuchar un sonido.
Fue sentir que, por primera vez en mucho tiempo, todo se detenía durante unos instantes. Aquella sensación dejó una pregunta dando vueltas durante días.
¿Cómo puede un instrumento transmitir tanto con tan poco?
Una bombona, muchas horas… y una idea
En aquel momento conseguir un Handpan era complicado. Había listas de espera interminables y precios que muy poca gente podía permitirse.
Así que decidió hacer algo que nunca había hecho. Intentar construir uno. Sin saber siquiera.
Cogió una vieja bombona de acero. Empezó a cortar. A soldar. A equivocarse. A probar. A volver a empezar. Y, sobre todo… A escuchar.
Durante meses el taller se situaba en algún lugar improvisado de la casa, y esta se llenó de chispas, herramientas y notas que todavía no sonaban como debían.
Hubo instrumentos que nunca salieron de allí. Porque antes de vender uno, había que aprender a entender el acero.
No buscábamos copiar.
Buscábamos comprender. Con el paso del tiempo apareció una idea que sigue acompañándonos hoy. No queríamos fabricar un Handpan. Tampoco queríamos limitarnos a construir un Tank Drum.
Queríamos descubrir hasta dónde podía llegar un instrumento si se diseñaba desde cero, investigando cada detalle y encontrando una personalidad propia.
Así comenzó un camino de investigación que continúa a día de hoy. Cada modelo nuevo. Cada versión. Cada armónico. Cada cambio en la afinación. Ha nacido haciendo siempre la misma pregunta:
¿Cómo podemos conseguir que este instrumento emocione un poco más y sea mejor?
Entonces llegó ParPer Drum
Mientras el taller crecía, también lo hacía nuestra vida. De nuestro encuentro nació una familia. Y de esa familia nació también el nombre que hoy acompaña a cada instrumento.
ParPer.
La unión de nuestros apellidos. Pero también la unión de dos maneras diferentes de entender la artesanía.
Jonathan continúa investigando, construyendo y afinando cada instrumento.
Nerea transforma cada pieza en algo único a través de la decoración, la personalización y el cuidado de los pequeños detalles.
Dos caminos distintos. Un mismo propósito.
El camino nunca ha sido sencillo
Como ocurre en cualquier proyecto hecho con ilusión, también llegaron momentos difíciles. Parte de nuestro trabajo fue copiado. Podríamos habernos quedado ahí… pero preferimos hacer otra cosa.
Seguir investigando. Mejorar. Crear nuevos modelos.
Registrar nuestras ideas y proteger el trabajo de tantos años.
Con el tiempo comprendimos que la mejor respuesta nunca sería mirar atrás. La mejor respuesta siempre sería seguir creando con más ilusión.
Un pequeño taller en un pequeño pueblo
Hoy trabajamos desde La Rinconada de Tajo (Toledo). Aquí no hay cadenas de producción. Solo herramientas. Acero, metales y madera. Música. Y muchas horas de trabajo.
Cada instrumento pasa una y otra vez por nuestras manos antes de estar terminado. No buscamos fabricar más. Buscamos fabricar mejor.
Porque creemos que cuando algo va a acompañar a una persona durante muchos años, merece ser construido con dedicación..
Mucho más que un instrumento
Con el paso del tiempo hemos descubierto algo curioso. Nunca enviamos únicamente un Steel Tongue Drum. Enviamos regalos. Herramientas de trabajo para terapeutas. Compañeros de viaje para músicos. Primeros instrumentos. Momentos compartidos entre familias. Instantes de calma para personas que simplemente necesitaban respirar.
Y eso nos ha hecho comprender que nuestro trabajo no termina cuando un instrumento sale del taller. En realidad… Ahí es donde empieza.
Lo que nos mueve
Queremos acercar la música al mayor número de personas posible. Independientemente de su edad. De sus conocimientos musicales. O de su situación económica.
Por eso intentamos ofrecer siempre la mayor calidad al precio más justo que podemos. Sabemos que podríamos fabricar menos accesible. Pero creemos que la música no debería ser un privilegio. Creemos que debería estar al alcance de cualquier persona que la necesite.
Porque, si conseguimos que un instrumento ayude a crear un momento de calma, inspire una canción, acompañe una terapia o simplemente regale una sonrisa al final del día… Todo este camino habrá merecido la pena.
Gracias por formar parte de esta historia
ParPer Drum nunca ha sido únicamente un taller. Es una forma de entender la música. La artesanía. La naturaleza. Y las personas.
Seguiremos investigando. Seguiremos aprendiendo. Seguiremos construyendo instrumentos uno a uno. Con la misma ilusión que el primer día. Porque creemos que, cuando un instrumento encuentra su propósito…
Deja de ser un instrumento. Y pasa a formar parte de la historia de alguien.
Quizá, a partir de hoy… También de la tuya. ❤️
