Todo empieza mucho antes del primer corte
Si alguien entra en nuestro taller por primera vez, probablemente piense que lo más importante son los instrumentos. Los martillos, las herramientas, las afinaciones, las decoraciones.
Pero Jonathan suele empezar siempre por el mismo sitio. El acero. Porque, antes de que exista una sola nota… Ya existe una decisión.
¿Qué acero vamos a utilizar?
Y esa pregunta, que parece sencilla, ha ocupado cientos de horas de pruebas durante los últimos años.
No todos los aceros hablan igual
Desde fuera, dos chapas de acero pueden parecer exactamente iguales. Mismo grosor. Mismo tamaño. Incluso el mismo color. Sin embargo…
Basta comenzar a trabajar con ellas para descubrir que cada una tiene una personalidad completamente diferente.
Algunas vibran con facilidad. Otras necesitan mucho más trabajo para despertar. Hay aceros que responden con una enorme riqueza de armónicos.
Y otros que ofrecen un sonido mucho más seco. Eso no significa que unos sean buenos y otros malos.
Simplemente…
Cada uno tiene algo distinto que contar.
Aprender a escuchar antes de fabricar
Durante mucho tiempo Jonathan dejó de mirar el acero como una simple materia prima. Empezó a observar cómo reaccionaba. Cómo cambiaba después de cada golpe. Cómo respondía al calor. Cómo evolucionaba durante la afinación.
Poco a poco dejó de preguntarse únicamente si un acero servía para fabricar un instrumento. Y comenzó a hacerse otra pregunta mucho más interesante.
¿Qué tipo de instrumento quiere ser este acero?
Puede parecer una forma extraña de verlo.
Pero muchas veces es el propio material quien termina marcando el camino.
El acero reciclado también tiene una historia
Muchas personas se sorprenden al descubrir que algunos de nuestros instrumentos nacen a partir de acero reciclado. Y la primera pregunta suele ser siempre la misma.
«¿No sería mejor utilizar acero completamente nuevo?»
La respuesta no es tan sencilla. Porque el valor de un acero no depende únicamente de si acaba de salir de fábrica. Depende de su calidad. De su composición. De cómo responde al trabajo. Y, sobre todo, de cómo vibra.
A lo largo de los años hemos encontrado piezas de acero reciclado con un comportamiento absolutamente extraordinario. Y también materiales completamente nuevos que nunca llegaron a convencernos.
Por eso nunca elegimos un acero por su origen.
Lo elegimos por su voz.
Cada instrumento empieza mucho antes de existir
Cuando una persona recibe uno de nuestros instrumentos suele pensar que todo comenzó el día que hicimos el primer corte. Pero la realidad es muy distinta. Ese instrumento empezó a construirse mucho antes.
El día en que elegimos la pieza de acero adecuada. Porque esa decisión condicionará todo lo que vendrá después. La resonancia. El sustain. Los armónicos. La respuesta del instrumento.
Incluso la sensación que transmitirá años más tarde. Todo empieza aquí.
Una decisión que no termina nunca
Después de cientos de instrumentos fabricados seguimos investigando nuevos materiales. Seguimos probando. Comparando. Escuchando.
Porque cada nueva pieza de acero representa una oportunidad para aprender algo diferente. Y quizá esa sea una de las cosas que más disfruta Jonathan dentro del taller.
La sensación de que todavía quedan preguntas por responder.
En el taller creemos que…
La mayoría de las personas escuchan un instrumento cuando ya está terminado. Nosotros empezamos a escucharlo mucho antes.
Cuando todavía es solo una pieza de acero apoyada sobre una mesa. Porque, antes de construir un instrumento…
Hay que aprender a escuchar el material del que va a nacer.
🌿 Continúa leyendo Desde el Taller | Cuaderno de Investigación
Siguiente capítulo:
➡️ La evolución de nuestros instrumentos
Diez años investigando el sonido, una versión cada vez.
