Nuestros valores

La manera en la que elegimos estar en el mundo y en el sonido

En ParPer no entendemos los valores como una lista que se escribe una vez y se cuelga en una pared.
Los entendemos como algo que se practica cada día, cuando el taller está en silencio, cuando el metal aún no ha sonado, cuando nadie mira y aun así decides hacerlo bien, con cuidado y con respeto.

Esto no es un discurso bonito.
Es simplemente, y ni más ni menos,la forma en la que vivimos el proceso, el trabajo y cada instrumento que nace aquí.


Artesanía consciente

Trabajamos “despacio´´ porque hemos aprendido que el sonido necesita tiempo para asentarse, para respirar y para decir quién es.
Cada instrumento pasa por nuestras manos muchas veces, y si algo no nos convence del todo, se repite sin enfado y sin prisa, porque preferimos tardar un poco más antes que entregar algo que no esté en coherencia con lo que sentimos.

No buscamos producir en cantidad ni llenar estanterías.
Buscamos crear instrumentos que duren, que envejezcan bien, que acompañen a quien los toca durante años y sigan respondiendo con dignidad y presencia.


Escuchar de verdad

Escuchamos el metal cuando vibra, cuando se resiste y cuando se abre.
Escuchamos la nota, los armónicos y también el silencio que queda flotando después del golpe.

Pero, por encima de todo, escuchamos a las personas.

Cada persona llega con una intención distinta, con una historia distinta, con unos gustos distintos y con una forma única de relacionarse con el sonido, y para nosotros eso es esencial.
Por eso no trabajamos con fórmulas cerradas ni instrumentos idénticos: cada pieza se adapta a quien la va a tocar, no al revés.


Honestidad sonora

No maquillamos el sonido ni lo forzamos para que parezca lo que no es.
No prometemos efectos milagrosos ni resultados que no podamos sostener con el tiempo.

Afinamos buscando estabilidad, equilibrio y riqueza armónica, para que el instrumento responda hoy y siga respondiendo dentro de muchos años.
Un sonido honesto no necesita imponerse: se queda, acompaña y se deja habitar.

Y casi siempre, cuando se escucha en persona, revela aún más de lo que parecía. Todo lo grabamos con el teléfono móvil y no lo editamos en ningún sentido. Además, con el tiempo, si se toca el instrumento, se nota que gana sonido y vibración.


Tiempo y presencia

Un instrumento no se construye solo con técnica, herramientas o medidas exactas.
Se construye con presencia, con atención y con una escucha continua que no se puede fingir.

Cada pieza necesita su propio ritmo para encontrar su voz, y nosotros respetamos ese proceso sin acelerarlo.
Durante la fabricación estamos presentes, compartimos avances contigo tanto escrito como en fotos y vídeos, y cuidamos cada detalle, porque sabemos que el instrumento no aparece de golpe: se va creando y “naciendo´´ poco a poco.


Belleza que se toca y se vive

Creemos en una belleza que no está pensada solo para mirar desde lejos, sino para tocar, usar y sentir.
Una belleza que acompaña la experiencia sonora y no la eclipsa.

Cada línea, cada forma y cada detalle visual tienen un sentido y un porqué.
No decoramos para impresionar, decoramos para que el instrumento tenga coherencia entre lo que suena y lo que se ve. Y sobretodo, teniendo en cuenta lo que tú quieres.


Respeto al origen y a la creación

Respetamos profundamente a quienes abrieron caminos antes que nosotros y a quienes dedicaron su vida a investigar el sonido y la forma.
Por eso no copiamos, no imitamos y no reproducimos diseños ni ideas que no nos pertenecen.

Nuestra investigación parte del respeto y se transforma en creación propia, en instrumentos con identidad y lenguaje propios, hechos desde la ética, la coherencia y el cuidado.


Evolución constante

Nada de lo que hacemos está cerrado ni terminado.
Seguimos investigando, probando, equivocándonos y aprendiendo, porque el sonido, como la vida, está en movimiento constante.

Observamos lo que ocurre en la música, en el cuerpo, en la percepción del sonido y en la experiencia de quienes tocan nuestros instrumentos, e integramos todo ello con calma, sin modas ni dogmas, solo con escucha real.


Acompañar de verdad

No creemos en vender un instrumento y desaparecer.
Creemos en acompañar antes, durante y después.

Resolver dudas, orientar, estar disponibles y presentes, porque sabemos que cuando un instrumento llega a tus manos no termina nada: ahí empieza lo importante, el vínculo, el proceso y la experiencia real.


Estos valores no están escritos para convencerte ni para gustar a todo el mundo.
Están aquí para que sepas quiénes somos y cómo elegimos hacer las cosas.