Nuestra Historia

Quiénes somos y cómo nace ParPer Drum

¡Hola! Somos Jonathan PARis y Nerea PERez, artesanos autodidactas y el corazón de ParPer Drum.

No somos una gran empresa.
Somos una familia comprometida y apasionada por la música, el arte y el trabajo hecho con las manos.

Gracias por llegar hasta aquí, porque lo esencial no es solo el sonido, sino saber quién late al otro lado.


De una vida en común a un propósito compartido

De nuestro encuentro nació mucho más que una vida en común:
nació una familia, un propósito y un sueño que seguimos construyendo día a día, pasito a pasito.

Somos pareja, compañeros de viaje y padres de un pequeño cuyo apellido encierra la esencia de todo esto: ParPer, la unión de nuestros apellidos.
Para nosotros no es solo un nombre: es raíz, legado y el hilo invisible que une nuestra historia con la de cada persona que toca uno de nuestros instrumentos.

Así nació ParPer Drum.
No como una empresa, sino como una extensión natural de lo que somos.


El origen: una llamada sonora

Antes de todo esto, Jonathan vivía en pleno centro de Madrid, trabajando como representante.
Ruido, prisas, estrés. Un ritmo frenético que no dejaba espacio para respirar.

Hasta que un día, el Handpan se cruzó en su camino.

Aquel sonido lo detuvo.
Le hizo parar, escuchar y reflexionar.
Entendió que no era solo un instrumento, sino una llamada profunda.

Pero en aquel momento, el acceso a estos instrumentos era complicado: precios elevados y largas listas de espera.
Así que decidió intentarlo por sí mismo.

Cogió una bombona por primera vez… y empezó a afinar.

Con aquel primer tank pasó horas y horas tocando hasta bien entrada la madrugada.
Entre fuego, golpes y escucha constante, comenzó una investigación que no ha parado desde entonces.


La búsqueda y la creación

Lo que empezó como una necesidad personal se convirtió en una búsqueda más profunda:
entender el sonido, el metal y la vibración.

De ahí nació la idea de fusionar lo mejor del Tank Drum con la expresividad del Handpan, sin copiar, sin imitar, buscando un lenguaje propio.

Ensayo y error.
Cortar, afinar, escuchar.
Volver a empezar.

Así nació Arcturus, el primer modelo, y con él una evolución constante en versiones, afinación y respuesta sonora.


El golpe y la reinvención

En ese camino también llegaron momentos duros.
Parte de nuestro trabajo fue copiado.

Lejos de rendirnos, decidimos reinventarnos mejor, profundizar aún más en la investigación y proteger nuestro camino mediante el registro y la patente de nuestra invención.

Ese momento marcó un antes y un después.
No nos detuvo: nos fortaleció.


El taller y la vida hoy

Hoy trabajamos desde La Rinconada de Tajo (Toledo), entre metales, herramientas y melodías.
Aquí damos forma a instrumentos únicos que no solo suenan, sino que viven.

Cada pieza se construye una a una, sin prisas, con dedicación y presencia.
Pensadas para abrir espacios de calma, juego, alegría, reencuentro o creación musical.

Nerea, también autodidacta, pone su alma en el diseño y la personalización visual, cuidando cada detalle para que el instrumento refleje la esencia de quien lo va a recibir.

Juntos formamos ParPer Drum:
dos personas distintas, un mismo propósito.


Más que un taller

ParPer Drum no es solo una marca ni solo un taller.

Es nuestra historia hecha sonido.
Es amor transformado en vibración.
Es la prueba de que, incluso en medio del caos, la música siempre encuentra la forma de traer luz, unión y vida.

Seguimos aquí.
Creando, investigando, aprendiendo.

Y cada instrumento que sale del taller lleva dentro un pedacito de nuestra historia…
que continúa contigo.


Si quieres conocer qué principios guían nuestra forma de trabajar, puedes visitar la página de Nuestros valores.
Y si te apetece escribirnos, estaremos encantados de escucharte.